En las inmediaciones de los pueblos de Quéntar y Güejar Sierra existen extraordinarias veredas en las que poder practicar un enduro de primer nivel, razón por la cual Travel Bike Adventure, compartió ruta con unos magníficos e-bikers hace unos días.

Estacionados los vehículos en el pueblo de Güejar Sierra se inició la travesía que consistiría en realizar tres bajadas de alto nivel técnico, con sus correspondientes remontadas. Así sucedió, si bien no para todos, pues nuestro guía se vio sorprendido por un incidente que lo obligó a no terminar según lo previsto. Cuando realizaba la segunda bajada una piedra disparada por la rueda de otro compañero golpeó contra su bicicleta con tan mala fortuna que rompió el cambio y la cadena y dobló el disco, dejando la e-bike no apta para continuar, por lo menos en carrera.

Nuestro protagonista pidió a los demás que continuaran porque no deseaba que tal contratiempo afectara al grupo que con tanta ilusión y ganas había preparado el acontecimiento. Una vez quedó solo en medio de aquél paraje áspero e inhóspito reanudó su descenso disfrutando de la aventura en solitario. Resultó más que difícil entretenido y sumamente reconfortante, al igual que sucede con la vida, solventar los inconvenientes con entereza y buen ánimo deja un muy buen sabor de boca y fuerza para volver a enfrentar lo que sea que pueda surgir más adelante. Además una vez hubo bajado del todo, en el Restaurante Maitena, se refrigeró como es debido con una buena cerveza en compañía de la amable dueña y/o empleada que le permitieron guardar su bicicleta en sitio seguro para poder hacer auto stop y así desplazarse al pueblo y recoger el vehículo que había quedado debidamente aparcado.

La suerte le llevó a ser rescatado por un padre  y su hija que venían de hacer montañismo, de modo que durante el trayecto compartieron sus respectivas aventuras de ese y otros días, quedando todos recíprocamente satisfechos.

Recogido el vehículo y posteriormente la bicicleta, nuestro protagonista se reunió de nuevo con el resto del grupo, que había concluido la travesía con alto grado de satisfacción, en el Bar/Restaurante Serendipia para comer, compartir, echar unas risas y pensar en la siguiente ruta que haremos.

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